SUSPIRIA

jueves, marzo 04, 2004
PROPA

Viernes 26 de marzo - 19:30 hs.

Presentación de la novela El grito, de Florencia Abbate
Participan: María Moreno, Christian Kupchik y Claudio Martyniuk

Av. J. B. Justo 889 (esq. Paraguay) - Cdad. de Bs. As.

elobjetoencuestión






miércoles, febrero 18, 2004


Como torbellinos de polvo, los vivos giran sobre sí mismos suspendidos en el gran viento de la vida. Imitan la inmovilidad a tal punto que los tratamos como cosas más que como procesos. Olvidamos que su forma es sólo un diseño de lo esencial de la vida: el movimiento que la transmite... Por eso, una forma debería ser ante todo un lugar de paso hacia la creación de otra forma; nada sino un perpetuo renovarse, porque no hay cosas, no hay más que acciones... El movimiento de la creación, así concebido, lo experimentamos cuando actuamos libremente.






Experimentamos vergüenza de que hayan existido hombres capaces de ser nazis, de no haber sabido o no haber podido impedirlo. Pero también experimentamos vergüenza de nuestra especie en situaciones ridículas: frente a una idea demasiado vulgar, un show televisivo o el discurso de un ministro. Este es para mí uno de los más poderosos motivos para filosofar e intentar constituir una filosofía política.






la destrucción fue mi Beatrice




domingo, febrero 15, 2004
Sobre el derecho a disponer de la carne

"Voy a contar lo que hice una vez con mi cuerpo: En Leysin, en 1945, para hacerme un pneumotórax extrapleural, me quitaron un pedazo de costilla, que luego me devolvieron solemnemente envuelto en un pedazo de gasa medicinal (los médicos, suizos, es verdad, proclamaban así que mi cuerpo me pertenece, sea cual fuere el estado desmembrado en que me lo devuelvan: soy el dueño de mis huesos, tanto en vida como muerto). Durante mucho tiempo guardé en una gaveta ese pedazo de mí mismo, suerte de pene óseo parecido al asa de una chuleta de cordero, sin saber qué hacer con él, sin atreverme a deshacerme de él por temor a atentar contra mi persona, pese a que era bastante inútil tenerlo encerrado así en un escritorio, entre objetos “preciosos” tales como viejas llaves, una libreta escolar, el carnet de baile de nácar y el porta-tarjetas de tafetán rosado de mi abuela B. Pero luego, un día, comprendí que la función de toda gaveta es suavizar, aclimatar la muerte de los objetos haciéndolos pasar por una suerte de lugar piadoso, de capilla polvorienta donde, con el pretexto de conservarlos vivos, se les proporciona un tiempo decente de mustia agonía y, aunque no llegué hasta la osadía de echar ese pedazo de mí mismo en el basurero colectivo del edificio, arrojé la costilla con su gasa desde el balcón, como si dispersase románticamente mis propias cenizas, hasta la calle Servandoni, donde seguramente vendría algún perro a olfatearla".








Buenos Aires, 19 de diciembre, 2001




jueves, noviembre 20, 2003





Retirarse al campo. Ser tonto. Copular. Tener el pico cerrado. Ir a misa. Si en el horizonte asoma un gran hombre, desaparecer dentro de un establo: ¡allí puedes estar seguro de que no irá a buscarte! Votar en contra de la alfabetización; a favor del rearme.






martes, noviembre 18, 2003
No estar satisfecho sólo con creer: seguir adelante. ¡De nuevo a través de los campos del conocimiento, amigos! Y enemigos. No interpreten: aprendan y describan. No futuricen: sean. Y mueran sin ambiciones: han sido. A lo sumo llenos de curiosidad. La eternidad no es nuestra (¡a pesar de Lessing!): pero este lago veraniego, este canal cubierto de vaho, el cuadriculado multicolor de las sombras, la picadura de avispa en el antebrazo, la bolsa estampada llena de mirabeles. Allí, el esbelto vientre arqueado de la nadadora.








sábado, noviembre 15, 2003
"El tiempo presente se reduce a un punto matemático, e incluso ese punto matemático perece mil veces antes de que hayamos podido afirmar que había nacido. En el presente todo es finito, pero también ese finito es infinito en la velocidad de su carrera hacia la muerte. Sólo en Dios no hay nada finito, no hay nada transitorio; en Dios no hay nada que tienda hacia la muerte. En consecuencia, para Dios, no existe el presente. El presente es el futuro para Dios, y en aras del futuro sacrifica el presente del hombre. Por eso obra mediante el terremoto. Por eso actúa por medio del dolor".










Al comenzar el último año de su vida, Kant se acostumbró a beber una taza de café después de la comida, sobre todo los días que yo lo visitaba. Tal era la importancia que asignaba a este pequeño placer que hasta se anticipaba a escribir una nota en el libro en blanco que le regalé, haciendo constar que al día siguiente comería con él y que, por consiguiente, habría café. A veces le distraía el interés de la conversación y se le pasaba la hora de tomarlo, lo que a mí no me pesaba, pues temía que el café, al que Kant nunca estuvo acostumbrado, perturbase esa noche su descanso. Pero si esto no ocurría, asistíamos a una escena no desprovista de cierto interés. Había que traerle el café "en el acto" (expresión que traía siempre a la boca en sus últimos días), "sin perder un instante". Y aunque por la fuerza de viejas costumbres sus manifestaciones de impaciencia seguían siendo muy gentiles, al mismo tiempo eran tan vivaces y llenas de una ingenuidad pueril que ninguno de nosotros lograba contener una sonrisa. Previendo lo que sucedería yo tenía buen cuidado de que estuviesen hechos todos los preparativos: el café ya estaba molido, el agua hirviendo y, en el momento en que se daba la orden, el sirviente se lanzaba como una flecha y echaba el café en el agua. Sólo había que esperar que hirviese, pero a Kant esta demora insignificante le resultaba insoportable. Cualquier intento de consolarlo era inútil: por más que cambiásemos nuestras fórmulas nunca le faltaba una respuesta. Si alguien le decía: "querido profesor, en seguida traerán el café", contestaba: "Eso es lo malo, que sólo lo traerán",

"El hombre nunca es, siempre será feliz"

Si otro anunciaba: "El café llega inmediatamente", respondía "Sí, y también la hora que viene, y una hora es lo que llevo esperando". Luego se reprimía con aire estoico para agregar: "Bien puede uno morirse, después de todo; no hay sino que morir; en el otro mundo, gracias a Dios, no se bebe café y por lo tanto no hay que esperar a que lo traigan.". A veces se levantaba de la silla, abría la puerta y gritaba en tono débil y quejumbroso, como apelando al último vestigio de humanidad que quedase en el prójimo: "¡Café, café!" Y cuando por fin oía los pasos del criado en la escalera se volvía hacia nosotros y, con la alegría del vigía encaramado en lo alto del palo mayor, exclamaba: "¡Tierra, tierra! Mis queridos amigos, veo tierra."










"Desde mis días de muchacho siempre sentí una enorme perplejidad en torno a un detalle en Macbeth. Era este: los golpes a la puerta, que siguen al asesinato de Duncan, producían un efecto en mis sentimientos que no podía nunca explicar. El efecto estaba en que ese instante reflejaba de nuevo sobre el asesino un poder peculiar y un abismo de solemnidad; no obstante, aunque obstinadamente yo me empeñaba con mi intelecto en comprender esto, por muchos años no pude ver por qué podía producirme semejante efecto.

Hago aquí una pausa por un momento, para exhortar al lector a que nunca preste atención a su intelecto, cuando éste se halle en oposición a cualquier otra facultad de su mente. El mero intelecto, sea útil o indispensable, es la más abyecta de las facultades en la mente humana, y de la que más debe sospecharse; y, no obstante, la gran mayoría de la gente no confía en ninguna otra; lo cual puede hacerse para la vida cotidiana, pero no con propósitos filosóficos. De los más de diez mil casos que podría dar sobre esto, citaré uno. Invite a cualquier persona, que no esté preparada previamente para la exigencia por un conocimiento de la perspectiva, a dibujar de la manera más ordinaria la más común apariencia que esté sujeta por las leyes de esa ciencia; como, por ejemplo, representar el efecto de dos muros que se sostengan en ángulos rectos el uno con el otro, o la apariencia de las casas sobre cada lado de la calle, como serían vistas por una persona mirando la calle desde un extremo. Ahora en todos los casos, a menos que haya sucedido que la persona observara en cuadros cómo es que los artistas producen estos efectos, estará enteramente incapacitada para hacer la más pequeña aproximación a esto. ¿Por qué? Porque de hecho ha estado viendo el efecto cada día de su vida. La razón es que consiente a su intelecto reinar sobre sus ojos. Su intelecto, el cual no incluye ningún conocimiento intuitivo de las leyes de la visión, no puede procurarle una razón de por qué una línea que es conocida y puede probarse ser una línea horizontal, no debe parecer una línea horizontal; una línea que hiciera cualquier ángulo con la perpendicular, menor que un ángulo recto, la vería para indicar que sus casas estaban todas desplomándose juntas. En consecuencia, hace la línea de sus casas una línea horizontal, y falla, por supuesto, al producir el efecto buscado. Aquí, entonces, está un ejemplo de muchos, en el cual no sólo al intelecto se le permite reinar sobre los ojos, sino donde el intelecto positivamente permitió olvidar los ojos, así , porque el hombre no sólo cree en la evidencia de su intelecto, en oposición a la de sus ojos, pero (!esto es monstruoso!) el idiota no es sabedor de que sus ojos siempre le dieron cada evidencia. No sabe que ha visto (y por tanto quoad su consciencia no ha visto) lo que ha visto cada día de su vida".

Texto completo






/ las citas de hoy se las debemos a Thomas De Quincey

/ Shhhhh




domingo, noviembre 09, 2003
A pedido de las chicas (Cf. Últimos comments),
procedamos, de aquí para atrás:

1 . La dama a quien le puse ojos celestes es la poeta Emily Dickinson. El texto citado pertenece a su correspondencia, y en particular a unas cartas que le envía a un profesor a quien nunca vio en su vida. El perro al que alude con tanto amor colapsa semanas más tarde. Emily le manda al profesor una esquela muy breve:

Carlo murió.
¿le importaría instruirme ahora?


2 . Esa bella mujer es Katherine Mansfield. El fragmento fue extractado de sus diarios. Está turberculosa. Sufre. Vive en un hotel pero dice que quisiera vivir en una barca. También dice querer una persona que la quiera, la consuele y no la deje pensar.

3 . El caballero de perfil es Thomas Mann. Entre sus muchas virtudes jamás se contó la humildad. Recomiendo sin embargo la lectura de La montaña mágica.

4 . Juan Carlos Onetti. El mejor narrador latinoamericano a mis ojos. Su máxima virtud: la desidia. Alguien ha dicho él: Su dignidad de moribundo es envidiable. Cree que no cree en nada y sólo tiene fe en su falta de fe. (Nota: A su tumba le pido disculpas por mi intervención warholiana en la foto.)

5 . Sonrían: Carlitos Baudelaire. Recomiendo absolutamente todo. Un texto mío sobre uno de sus libros puede leerse en:

La última gesta... FloAbb sobre Pobre Bélgica

6 . Ese a quien dupliqué y enfrenté consigo mismo es Willy Faulkner. El fabulador ascético y ciego que tan vasto orgullo nacional le reditúa al ciudadano medio de nuestra amarga patria, escribió una linda frase sobre William: algo así como que en sus libros no sabemos lo que pasa, pero sabemos que lo que pasa es terrible. Dijo también, sin errar: páginas de una intensidad que notoriamente excede las posibilidades de cualquier otro autor.



En breve continuaré con los restantes.
Se solicita paciencia a Jimena y a Luc...





martes, noviembre 04, 2003


Me pregunta usted sobre mis compañías: Las Colinas, y el Crepúsculo, y un Perro, tan grande como yo, que me compró mi padre. Ellos son mejores que los seres humanos porque saben pero no dicen, y el ruido del estanque a mediodía supera a mi piano. Tengo una hermana y un hermano. Mi madre no se preocupa nunca por el pensamiento, y mi padre está demasiado ocupado con sus sumarios para darse cuenta de lo que hacemos. Me compra muchos libros, pero me pide que no los lea porque tiene miedo de que me confundan la mente. Todos son religiosos –menos yo-, y se dirigen a un eclipse todas las mañanas, al que llaman su “Dios”.






Mal día... dolores terribles, etcétera. No pude hacer nada. La debilidad no era sólo física. No controlo mi mente... Qué insoportable sería morir, dejar recortes, fragmentos, nada verdadero terminado... Mi vecino de cuarto tiene la misma queja. Cuando por la noche me despierto, lo oigo darse vueltas. Y entonces tose. Sigue en silencio y toso yo. Y él vuelve a toser. Y así sigue largo rato. Hasta que me da la sensación de que somos como dos gallos llamándose uno al otro en un falso amanecer.




Los sentimientos y observaciones del hombre solitario son al mismo tiempo más confusos y más intensos que los de la gente sociable; sus pensamientos son más graves, más extraños, y siempre tienen un matiz de tristeza. Imágenes y sensaciones que se esfumarían fácilmente con una mirada, con una risa, un cambio de opiniones, se aferran fuertemente a su ánimo, se ahondan en el silencio y se convierten en acontecimientos, aventuras, sentimientos importantes. La soledad engendra lo original, lo atrevido y lo bello. Pero engendra también lo desagradable, lo importuno, absurdo e inadecuado.







Miraban como si acabaran de resucitar y como seguros de que el recuerdo de la muerte recién dejada -un recuerdo intransferible, indócil a las palabras y al silencio- era para siempre una cualidad de sus almas. No volvían de un lugar determinado, según sus ojos; volvían de haber estado en ninguna parte, en una soledad absoluta y engañosamente poblada por símbolos: la ambición, la seguridad, el tiempo, el poder. Volvían, nunca del todo lúcidos, nunca verdaderamente liberados, de un particular infierno creado con ignorancia.




martes, octubre 28, 2003


Descontento de todos y descontento de mí mismo, quisiera rescatarme y enorgullecerme algo en el silencio y en la soledad de la noche. Almas de los que amé, almas de los que cantara, fortificadme, sostenedme, alejadme la mentira y los vapores corruptores del mundo; y vos, Señor, mi Dios, concededme la gracia de traducir algunos bellos versos, que me prueben a mí mismo que no soy el último de los hombres, que no soy inferior a los que desprecio.







El hombre es la suma de sus experiencias climáticas, decía padre. El hombre es la suma de lo que tiene. Un problema acerca de propiedades impuras que se arrastran tediosamente hacia una invariable nada: un jaque mate de polvo y deseo.





/ mi intervención sobre los rostros de carlitos y de willy apunta a poner de manifiesto la alevosa duplicidad de... etc. / SHHHHH!





martes, octubre 21, 2003
Lo divino es ajeno al esfuerzo / Esquilo.








Que nadie me acuse de ser el apologista del mal; que nadie diga que busco
inspirar la maldad, o acallar los remordimientos de los que se conducen
indebidamente: El único propósito de todos mis empeños es articular pensamientos
que han atormentado mi conciencia desde que tuve uso de razón.
Que dichos pensamientos puedan estar en conflicto con los pensamientos de otras
personas, o la mayor parte de las otras personas, o todas las otras personas
excepto yo, no es, creo, razón suficiente para suprimirlos / Sade.







La inteligencia es a la intuición lo que el buzo al aviador: va a palpar al fondo de las aguas lo que aquella le señala desde el aire.


pessoa





"Tuvimos cinco días de vacaciones, durante los cuales he hecho el oficio que desempeño desde hace ya casi dieciséis años: he vivido, vale decir, me aburrí... todo pasó como siempre, corrió lo mismo el agua por el río, mi perro comió su alimento como de costumbre, los hombres se agitaron, bebieron, durmieron, y la civilización, ese arrugado aborto de los esfuerzos del hombre, caminó, trotó por las aceras, contempló desde el puerto los barcos a vapor... Después, desviando sus ojos de la catedral y escupiendo sus graciosos contornos, la pobre chiquilla, ya loca y helada, se apoderó de la naturaleza, le hincó sus uñas y se puso a reír y a gritar muy alto, pero muy alto, con una voz aguda y penetrante: ¡Yo progreso!"




(listo el updeit!!)




/ Shhhhh...




viernes, octubre 03, 2003
pessoa


Un barco parece ser un objeto cuyo fin es navegar; pero su fin no es navegar, sino llegar a un puerto. Nosotros nos encontramos navegando, sin la idea del puerto al que deberíamos acogernos. Reproducimos así, en la especie dolorosa, la fórmula aventurera de los argonautas: navegar es preciso, vivir no es preciso.




blue


“Feliz quien encuentra su alegría y su fuerza en la prosperidad de su patria. A mí, cuando alguien me recuerda la mía, parece como si me hundiera en el barro de un pantano, o viera cerrarse sobre mí la tapa de un féretro; tengo la impresión de un collar de perro que me apretara la garganta”.






“Ser práctico significa un conjunto de cualidades, un estado de alma. Se dice de alguien que es práctico como se diría que es virtuoso. El práctico es el reemplazante moderno del que era el santo en las leyendas. La mayor parte de las estatuas han sido erigidas a hombres prácticos por otros hombres prácticos. Un propietario que hace echar a la calle, en pleno invierno, a enfermos y hambrientos, es absolutamente un hombre práctico. Lo que enaltece a ese hombre es que tiene corazón, y con frecuencia un corazón muy tierno, y que sabe contenerlo generosamente. Hay proveedores que suministran carroña a los hospitales, y expendedores de leche que envenenan alrededor de 15 mil niños por año ganando mucho dinero. Toda esa gente desborda de amor. Pero el principio la esclaviza: Hay que ser práctico”.




horca




“Sé que hay poetas que hablan de su mujer (grandes poetas que aprecio), de sus amores, de la patria. Yo, de lo que me afecta de tal manera el corazón apenas si puedo hablar. Esta es la definición de las cosas que amo: son aquellas de las que no hablo, de las que deseo hablar, y de las que no alcanzo a hablar”.




mano





Hasta prontito

/ Shhhhh









lunes, septiembre 22, 2003
novalis

El paraíso está como disperso sobre la tierra. Es por eso que se ha vuelto tan imposible de reconocer. Sus vagos trazos deben ser reunidos y su esqueleto vestirse de su carne.




El enigma de Casanova

"Algunas veces Casanova contaba mentiras, lo que no me sorprende para nada:
difícilmente se puede ser veraz en una autobiografía proyectada para menos de
cien páginas. En doce tomos, no lo lograría ni un santo. De modo que no podemos
exigir la verdad y sólo la verdad al maestro de la autopropaganda y mayor
playboy de todos los tiempos. Pero aun cuando 50 por ciento del texto fuera sólo
de embustes, el resto sería suficiente para contar la vida de un buen número de
haraganes y aventureros inefables, de titanes de vitalidad e ingenio, de
especialistas en hacerse de dinero y mecenas, y de campeones en el arte de
seducir a las mujeres. Entre estas últimas, muy pocas sabían resistirse; más
bien al contrario, ellas mismas se metían en la cama de Casanova empujadas por
el deseo o por la curiosidad, cosa que al principio del romance resulta ser lo
mismo. Tal principio duraba un par de días y por regla general no tenía
continuación. He aquí el asunto que me hizo pensar profundamente. Todas estas
damas permitían con mucha facilidad que las abandonara: sin actos histéricos,
sin ataques de furia o amenazas de suicidio, sin perder los sentidos por la
desesperación, a pesar de que apenas ayer o anteayer escuchaban exaltadas
promesas de matrimonio y juraban ellas mismas amor eterno. Ninguna intentaba
detener al seductor con súplicas ni con amenazas; tampoco lo acosaba durante
años con la única esperanza de recuperarlo. ¿Acaso Casanova no sabía despertar
pasiones más duraderas? Sería muy poco probable que se las hubiera callado; él,
quien nunca perdía la oportunidad de jactarse. Todo eso es muy extraño. Hasta un
Juan Pérez, que no un Casanova, aprende en carne propia lo espinoso que es el
camino del amante que trata de perderse en la lejanía. Mientras que, por su
parte, el más famoso seductor del mundo simple y sencillamente agarraba sus
chivas sin ningún problema; incluso algunas damas le ayudaban a empacar, para
después, con notable alivio y hasta con cierta impaciencia, volver con sus
buenos maridos, con sus novios poco atractivos o a meterse de inmediato en una
nueva aventura, como si la anterior no hubiera merecido ni un momento de
reflexión. ¿Desilusionadas? ¿Desanimadas? ¿Aburridas? Estas preguntas son mi
aportación para celebrar el Año Internacional de la Mujer".

Wislawa Szymborska





auroras boreales, banff, canada, 22/9/01



"Sólo por momentos soporta el hombre la plenitud divina
Sueño de ellos es, después, la vida"





(gracias wimbledon)



/Shhhhh




domingo, septiembre 21, 2003
elgatoquecaminasolo

la disidencia




"En la actualidad cualquier discurso sobre la experiencia debe partir de la idea de que ya no es algo realizable. La jornada del sujeto contemporáneo ya no contiene casi nada que pueda traducirse en experiencia: ni la lectura del diario, tan rica en noticias; ni los minutos pasados al volante en un embotellamiento, ni la manifestación que de improviso bloquea la calle. El sujeto vuelve a la noche a su casa extenuado por un fárrago de acontecimientos, sin que ninguno se haya convertido en experiencia. Esta incapacidad para traducirse en experiencia es lo que vuelve hoy insoportable la vida cotidiana, y no su supuesta insignificancia o mala calidad con respecto a la del pasado".




TOYS

Good Vibes!


vib
"Model V40", Allover Manufacturing Co., circa 1930





“Los imitadores quieren presentar a Dada en una forma artística que nunca tuvo. ¡Ciudadanos!, hoy os presentan en una forma pornográfica un espíritu vulgar y barroco que no es absolutamente la idiotez pura reclamada por Dada, sino el dogmatismo y la imbecilidad pretenciosa”. “Dada fue la rebelión de los no creyentes contra los descreídos”. Tzara / Arp




sellers


“¿Puedes creer en el estornudo como algo bello? ¿Un apostrófe?”





bye
/ Shhhhh




jueves, septiembre 18, 2003
bloy


El lenguaje de los lugares comunes, el más sorprendente de cuantos existen, se singulariza por la particularidad admirable de decir siempre la misma cosa, a la manera de las Profecías. Y como los burgueses, los privilegiados poseedores de este lenguaje, tienen a su servicio un pequeño número de ideas, según corresponde a sabios que han reducido al mínimo el funcionamiento del intelecto, los encuentran a cada vuelta de la esquina.
Compadezco a quienes no comprenden la belleza de esto.
Cuando una burguesa dice, por ejemplo, "Yo no vivo en las nubes" , tengan por seguro que quiere decirlo todo, y que lo dice todo, absolutamente y para siempre.


Leon el Panfletista





¿Y qué sabemos nosotros, acá, mirando monitores, de valentía?


Nota al rock climber temerario
"It occurred to me I could break my bones."


(resumen de la new: A un rock climber le quedó atrapada la mano bajo una roca. Al quinto día se cortó la mano. Como la victorinox que llevaba no tenía filo suficiente para cortar el hueso, primero se balanceó hasta quebrarse la muñeca y así "ablandar" la zona. Hecho todo esto, se aplicó un torniquete, descendió la milla que había escalado cinco días atrás y finalmente caminó otras seis millas hasta la entrada del Parque Nacional. ¿qué tul?)




weil

Las personas nos deben lo que habíamos imaginado que nos darían
Perdonarles esa deuda.




Notable ensayo de la virgen roja
Simone Weil sobre la Ilíada



Shhhhh / Shhhhh / SHHHHH




martes, septiembre 16, 2003
artaud

Todos los términos que selecciono para pensar son para mí TÉRMINOS en el propio sentido de la palabra, auténticas terminaciones, lindes de mí.




hay a disposición varios libros de Foucault en formato pdf. pueden hacer sus pedidos a este mail:

piratería

foucault





un servidor

y siempre tener presente que mientras flotamos en los blogs, hay gente haciendo algo por la Victoria, etc. etc.



relax

relajemos...




Beatriz Colomina nos proporciona el relato de la construcción de la primera escultura de Louise Bourgeois: "Me sentí atraída por el arte porque me aislaba de las difíciles conversaciones en las que mi padre se jactaba de lo bueno y maravilloso que era... Agarré un pedazo de pan blanco, lo mezclé con saliva y moldeé una figura de mi padre. Cuando estuvo hecha la figura empecé a amputarle los miembros con un cuchillo. Considero esto como mi primera solución escultórica. Fue apropiada para el momento y me ayudó. Fue una importante experiencia y determinó ciertamente mi dirección futura."



La artista concentrándose para realizar un parricidio telepático:

bourgeois



Obras de esta genia pueden verse en:

Louise Bourgeois Rap




barry

In memorian




rinos

Es todo por hoy / Shhhhh